Mons. Santos Montoya presidirá hoy, 1 de septiembre, a las 20:00 horas, la Eucaristía con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación
La Iglesia celebra este martes, 1 de septiembre, la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que marca el comienzo del Tiempo de la Creación. Con este motivo, el obispo de la Diócesis, Mons. Santos Montoya, presidirá hoy a las 20:00 horas una Eucaristía en la Concatedral de Santa María de La Redonda, en Logroño.
La Jornada abre un tiempo de oración, reflexión y compromiso que se prolongará hasta el 4 de octubre, festividad de san Francisco de Asís, y que se celebra de forma ecuménica en comunidades cristianas de todo el mundo. Durante este mes de septiembre, el Papa invita además a rezar especialmente «por el cuidado del agua».
«Con sus espadas forjarán arados»
El mensaje del papa León XIV para la Jornada de este año parte de las palabras del profeta Isaías: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4). Una imagen que expresa la posibilidad de transformar aquello que destruye la vida en instrumentos capaces de sostenerla y hacerla crecer.
El Santo Padre comienza recordando que Jesucristo vino para que tengamos vida «y la tengamos en abundancia» (cf. Jn 10,10), y presenta la contemplación de la vida y de la tierra que la sostiene como una forma concreta de alabar al Creador.
Desde esta perspectiva, cuidar la creación no consiste únicamente en proteger el medioambiente. Supone reconocer que la vida es un don recibido de Dios y asumir la responsabilidad de custodiarla.
Una única crisis social y ambiental
León XIV establece además una estrecha relación entre el sufrimiento humano, las guerras y el deterioro de la creación. Los conflictos no solo provocan muerte, desplazamientos y división, sino que también destruyen ecosistemas, contaminan recursos esenciales como el aire y el agua y pueden agravar la pobreza, la desigualdad y la inseguridad alimentaria.
En esta misma línea, los obispos españoles recuerdan con motivo de la Jornada que «no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una única y compleja crisis socioambiental», y llaman a comprender el cuidado de la creación como una cuestión inseparable de la justicia y de la atención a las personas más vulnerables.
La imagen de Isaías adquiere así todo su significado: transformar aquello que destruye en aquello que genera vida.
Una conversión que comienza en el corazón
Pero el cambio, advierte el Papa, no puede limitarse a decisiones externas o reformas estructurales. Requiere también una conversión personal y colectiva.
León XIV recuerda que detrás de la violencia, la injusticia y el daño ecológico existen también deseos desordenados, búsqueda del beneficio inmediato, ansias de dominación y dificultad para reconocer límites. Por eso, para construir una sociedad verdaderamente pacífica no basta con cambiar estructuras: es necesario renovar el corazón.
La auténtica conversión ecológica nace, para el cristiano, del encuentro con Jesucristo y se manifiesta después en nuestra manera de relacionarnos con los demás y con el mundo que nos rodea.
Tres «ecosistemas» que cuidar
Una de las imágenes más sugerentes del mensaje de León XIV es su invitación a cuidar los diferentes «ecosistemas» que nos han sido confiados.
El Papa distingue tres ámbitos profundamente relacionados:
🌿 La creación, respetando y custodiando la vida y los bienes que Dios nos ha confiado.
🤝 Las relaciones humanas, cultivando el diálogo, la justicia, la reconciliación y la atención a los más vulnerables.
❤️ El propio corazón, revisando nuestros deseos, decisiones y estilos de vida a la luz del Evangelio.
Porque, como señala León XIV, la paz comienza en el corazón y se proyecta después hacia nuestras relaciones, nuestras comunidades y el mundo entero.
Orar para aprender a cuidar
La Jornada de este 1 de septiembre recuerda también que el compromiso con la creación nace de la oración.
La Iglesia dispone de un formulario específico de la Misa para el Cuidado de la Creación, en cuya oración colecta se pide a Dios que los cristianos sepamos «custodiar con amor la obra de tus manos» y, después de la comunión, que aprendamos a vivir «en armonía con todas las criaturas».
La celebración que presidirá esta tarde Mons. Santos Montoya, a las 20:00 horas en la Concatedral de Santa María de La Redonda, permitirá a la comunidad diocesana unirse a esta oración de toda la Iglesia.
Del desierto al jardín
El Tiempo de la Creación se prolongará hasta el próximo 4 de octubre y ofrece una oportunidad para preguntarnos qué podemos transformar en nuestra propia vida: nuestros hábitos, nuestra relación con los demás, nuestra forma de consumir, nuestra capacidad de contemplar y agradecer o nuestra manera de cuidar aquello que tenemos cerca.
León XIV propone recorrer este camino avanzando «desde el desierto hacia el jardín, de la división a la comunión y de la violencia a la paz».
Un camino en el que cuidar la vida, cuidar a los demás y cuidar la creación forman parte de una misma vocación cristiana.
