Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño

ALGUNOS SIGNOS

21 de septiembre de 2025

Con la celebración del pasado sábado 13 de septiembre, en el Monasterio de Valvanera, comenzamos nuestro curso pastoral, cuyos objetivos fueron presentados en esta jornada festiva junto con la carta pastoral Nacer de nuevo con el deseo de que nos ayude a seguir profundizando en nuestra responsabilidad de cristianos. Aunque ya está dispuesta en nuestra página web y llegará, Dm, impresa a las parroquias, entresacamos aquí algunos párrafos referentes a los signos en los que se concreta nuestra actividad diocesana.

Si bien es verdad que los sacramentos son signos visibles de una realidad invisible que transmiten la gracia de Dios, nuestra actividad eclesial debe contar con otros signos que todos entiendan y que ayuden a reconocer que Dios está en medio de nosotros a través de esas acciones directas, de tal manera que, si no las pudiéramos encontrar, nuestro mensaje de esperanza quedaría puesto en entredicho. Es la consecuencia natural del seguimiento de Jesús, que se muestra en los ámbitos de la caridad, de la cultura, del compromiso social, etc.

A nadie se le escapa el rico patrimonio cultural que tiene nuestra Diócesis, lo que supone un privilegio para los que podemos disfrutarlo habitualmente, un recurso impresionante para el diálogo fe-cultura, y un gran atractivo para las personas que nos visitan, lo que implica, por otra parte, el correspondiente beneficio para los diferentes sectores de la nuestra sociedad riojana.

En cuanto al compromiso social, en la Diócesis contamos con un Área dedicada al Servicio, que aglutina las acciones que se dedican al mundo de los más necesitados, como Cáritas (que incluye Proyecto Hombre, Fundación Chavicar), Manos Unidas, Pastoral Penitenciaria, Pastoral de la Salud, Pastoral con Migrantes, etc.

Con relación al problema de la vivienda han surgido dos proyectos diocesanos que está gestionando Cáritas. El primero consiste en la rehabilitación de viviendas propiedad de la Diócesis, en diversas poblaciones de La Rioja, para acoger a familias que tienen que abandonar el proyecto de Alojamientos Temporales de Cáritas. Ya hay varias familias alojadas y continuaremos en la realización de este proyecto que, de momento, ha supuesto una inversión de 117.000 €. El segundo proyecto, todavía en gestación, es la acogida de un grupo de jóvenes migrantes, mayores de 18 años, debidamente acompañados, en una casa cedida por una congregación religiosa a la Diócesis, para que se puedan formar y trabajar en nuestra región.

Son signos que nos hablan del compromiso del cristiano por la vida y la dignidad de la persona. De ahí la importancia de la convocatoria que todos los años hacemos en el Paseo del Espolón de Logroño, este año, Dm, el sábado 21 de marzo, fecha próxima al día 25, Solemnidad de la Anunciación, porque para nacer de nuevo primero hay que nacer, aunque bien sabemos que los que no han llegado a nacer ya han nacido a la vida verdadera, lo cual no nos exime de seguir reclamando justicia para los más débiles e indefensos. También nos acordamos en estas convocatorias de los trabajadores, de sus condiciones laborales, donde se juegan la salud y, desgraciadamente en muchos casos, la vida, de ahí el apoyo a la iniciativa eclesial de Iglesia por el Trabajo Decente (ITD). Tenemos presente la situación de los ancianos, de los enfermos, físicos y mentales, de los privados de libertad, de los que sufren alguna pérdida, de las personas con discapacidad, de las víctimas de abusos, y de los victimarios, se produzcan donde se produzcan, con la posibilidad de ser atendidos en nuestra Diócesis a través del Equipo de Atención a las Víctimas de Abuso (EDAVA). Cómo no recordar a las personas víctimas de la trata, y a los que siguen sufriendo las terribles consecuencias de la guerra.

Como decíamos al principio, son sólo algunos de los signos que podemos reconocer en nuestra Iglesia Diocesana que se dispone un año más a seguir sembrando el bien del evangelio.