La Iglesia invita este domingo 28 de junio a participar en el Óbolo de San Pedro 2026, un gesto de comunión con el Papa León XIV y de apoyo a su misión apostólica y caritativa
La colecta del domingo 28 de junio, en víspera de la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, invita a rezar por el Santo Padre y a sostener su ministerio apostólico y caritativo.
Este domingo 28 de junio, la Iglesia está invitada a vivir la colecta del Óbolo de San Pedro 2026, un gesto de comunión, oración y caridad con el Papa León XIV. Desde la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, los fieles de La Rioja pueden unirse a esta ayuda que sostiene la misión universal del Santo Padre y su cercanía a quienes más sufren. La campaña oficial del Óbolo señala el domingo 28 como fecha de la colecta de 2026, mientras que el calendario de jornadas y colectas de la Iglesia en España la recoge como colecta pontificia vinculada al 29 de junio, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo.
Un signo de comunión con el Sucesor de Pedro
El Óbolo de San Pedro no es solo una aportación económica. Es, ante todo, una expresión concreta de pertenencia eclesial, amor y confianza en el Santo Padre. La Oficina del Óbolo lo presenta como una ofrenda que puede ser sencilla, incluso pequeña, pero que posee un profundo valor simbólico: manifiesta la comunión con el Papa como sucesor de Pedro y la atención a los más necesitados, a quienes el Pontífice cuida de modo especial.
La Jornada se vive cada año en torno a la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, pilares de la Iglesia. En esa fecha, la mirada de los católicos se dirige a Roma, pero también a las periferias del mundo, allí donde el Evangelio se anuncia entre dificultades, donde las comunidades necesitan apoyo y donde la caridad de la Iglesia se hace respuesta ante la pobreza, la guerra o las catástrofes.
En la campaña de 2026, el cartel oficial recuerda una cita de la primera carta a los Tesalonicenses: “Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos”. Es una invitación a que la comunión con el Papa se traduzca en amor concreto, en oración y en ayuda generosa.
¿Para qué se destina el Óbolo de San Pedro?
Los fondos del Óbolo tienen una doble finalidad. Por una parte, sostienen la misión del Santo Padre, que se extiende al mundo entero mediante el anuncio del Evangelio, la promoción del desarrollo humano integral, la educación, la paz y la fraternidad entre los pueblos. Por otra, apoyan obras caritativas en favor de personas, familias en dificultad y poblaciones afectadas por calamidades naturales, guerras o situaciones de especial necesidad.
El Informe anual 2024 del Óbolo de San Pedro recoge que los ingresos del Fondo ascendieron a 58 millones de euros, mientras que los gastos fueron de 75,4 millones. De las contribuciones concedidas, 61,2 millones se destinaron a apoyar actividades de la Santa Sede al servicio de la misión apostólica del Papa, y 13,3 millones fueron dirigidos a proyectos de asistencia directa a los más necesitados.
En total, el Óbolo financió en 2024 239 proyectos en 66 países, repartidos por los cinco continentes. Entre ellos figuran iniciativas sociales, ayudas a Iglesias locales en situaciones de necesidad, proyectos de evangelización, asistencia sanitaria, formación y apoyo material a comunidades vulnerables. Vatican News subrayó además que, sumando otras obras caritativas realizadas a través de los dicasterios de la Santa Sede, la ayuda destinada a la caridad alcanzó los 50,6 millones de euros.
Una tradición con raíces antiguas
La ayuda material al Sucesor de Pedro tiene una larga historia en la vida de la Iglesia. La web oficial del Óbolo recuerda que esta forma de participación tomó una estructura estable en el siglo VII, con la conversión de los anglosajones, en relación con la fiesta del apóstol san Pedro. En la época moderna, especialmente antes del final de los Estados Pontificios en 1870, los católicos de Europa y de otros lugares ofrecieron de nuevo una ayuda concreta al Papa, que también la compartió con quienes padecían graves necesidades, como ocurrió tras el terremoto de Croacia de 1881.
Esta historia muestra una intuición muy sencilla: la Iglesia recibe para dar. El Óbolo expresa que la caridad no se queda encerrada en una comunidad concreta, sino que se abre a la Iglesia universal y a los hermanos que viven situaciones de sufrimiento.
La Rioja, unida a la oración por el Papa
Desde las parroquias, comunidades religiosas, movimientos, cofradías y familias cristianas de La Rioja, esta jornada es también una ocasión para renovar la oración por el Papa León XIV y por su ministerio al servicio de la Iglesia universal.
La solemnidad de los Santos Pedro y Pablo tendrá además una especial relevancia en Roma. El lunes 29 de junio de 2026, el Santo Padre presidirá la Celebración Eucarística en la Basílica de San Pedro, con la bendición e imposición de los palios a los nuevos arzobispos metropolitanos.
Cómo participar en el Óbolo de San Pedro
Los fieles pueden participar en la colecta en la iglesia donde asistan a la Santa Misa, rezando de manera especial por el Papa y ofreciendo su contribución según sus posibilidades. La Oficina del Óbolo recuerda que la ayuda puede realizarse también durante todo el año mediante el sitio oficial, transferencia bancaria, giro postal, cheque, tarjeta de crédito o PayPal.
La aportación, grande o pequeña, se convierte así en un gesto de fraternidad. No se trata solo de colaborar con una obra económica, sino de acompañar al Santo Padre en su misión de anunciar el Evangelio, promover la paz, sostener la caridad cristiana y llevar esperanza a quienes viven en situaciones de mayor fragilidad.
Es una ofrenda de los fieles al Santo Padre. Expresa comunión con el Papa y ayuda a sostener su misión apostólica y sus obras de caridad en favor de personas y comunidades necesitadas.
La campaña oficial del Óbolo propone la colecta para el domingo 28 de junio de 2026. En el calendario de la Conferencia Episcopal Española, la colecta pontificia aparece vinculada al 29 de junio, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo.
A sostener la misión del Papa y las obras caritativas de la Santa Sede: ayuda humanitaria, apoyo a Iglesias locales, proyectos sociales, evangelización, educación, paz y desarrollo humano integral.
Sí. La Oficina del Óbolo subraya que toda contribución, grande o pequeña, tiene valor como gesto de comunión, oración y caridad con el Santo Padre.
Participando en la Santa Misa, rezando por el Papa León XIV y colaborando en la colecta correspondiente. También es posible donar durante todo el año a través de los canales oficiales del Óbolo de San Pedro







