La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño expresa sus condolencias por el accidente ferroviario de Urda (Toledo) y comparte las palabras de consuelo y esperanza del papa León XIV y de los obispos españoles.
La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño comparte las palabras de consuelo del papa León XIV y de los obispos españoles, con un recuerdo especial para las familias afectadas por la tragedia de Urda.
La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño ha expresado su más sentido pésame a las familias de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo). Un mensaje de cercanía que se suma a las palabras de consuelo del papa León XIV, de la Conferencia Episcopal Española y de numerosos obispos de otras diócesis, unidos en la oración por quienes han perdido a sus seres queridos.
El papa León XIV ha manifestado su pesar mediante un telegrama dirigido a Mons. Francisco Cerro Chaves, arzobispo de Toledo. En él se declara «vivamente apenado» por lo sucedido y ofrece su bendición apostólica como signo de esperanza en el Señor resucitado, especialmente para las familias que afrontan el dolor de la pérdida.
Por su parte, la Conferencia Episcopal Española ha invitado a las comunidades cristianas a recordar a las víctimas en sus celebraciones y oraciones, confiándolas a la intercesión de la Virgen María, Consuelo de los afligidos y Reina de la paz. A estas muestras de cercanía se han unido también obispos de distintas diócesis españolas mediante sus propios mensajes de condolencia.
La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño ha expresado, además, su deseo de que se esclarezcan las causas del accidente y se adopten las medidas oportunas para evitar que vuelva a producirse una tragedia semejante.
Los mensajes expresan también un profundo agradecimiento a los cuerpos y fuerzas de seguridad, bomberos, sanitarios y voluntarios por la entrega y generosidad con la que están participando en las labores de auxilio y atención a los afectados.
Con especial cercanía a quienes han perdido a un ser querido, la Iglesia diocesana acompaña el dolor de las familias y mantiene viva su oración por todas las personas afectadas:
«Encomendamos a quienes han perdido la vida y pedimos por la recuperación de los heridos».








