La Delegación riojana renovó su confianza en la presidenta-delegada para los próximos tres años en un encuentro marcado por la corresponsabilidad, la transparencia y el compromiso con los pueblos más empobrecidos
La Delegación de Manos Unidas La Rioja celebró el martes 30 de junio su Asamblea Ordinaria, un encuentro en el que participaron miembros de la Delegación y varios voluntarios. Durante la reunión se compartió la marcha de la asociación, se abordó la actividad desarrollada y se renovó la confianza en Bárbara Torres Otero como presidenta-delegada para los próximos tres años.
Un encuentro para revisar, agradecer y seguir caminando
La Asamblea Ordinaria es uno de los momentos más significativos en la vida interna de Manos Unidas. Como Asociación Pública de Fieles, este encuentro permite fortalecer la participación de sus miembros, revisar el camino realizado y renovar el compromiso común con la misión evangelizadora y solidaria que la Iglesia desarrolla a través de esta organización.
Durante la sesión se informó sobre la actividad desarrollada por la Delegación de Manos Unidas La Rioja, la gestión económica y los proyectos realizados. Este ejercicio de revisión y rendición de cuentas forma parte de la responsabilidad compartida de quienes colaboran en la lucha contra el hambre, la pobreza, la desigualdad y las causas que las provocan.
La Asamblea fue también una ocasión para agradecer el trabajo de los voluntarios y colaboradores, cuya entrega sostiene la presencia de Manos Unidas en La Rioja. Su labor permite mantener viva la sensibilización de la sociedad riojana ante las situaciones de injusticia que afectan a millones de personas en distintos lugares del mundo.
Bárbara Torres Otero, reelegida presidenta-delegada
Uno de los puntos centrales de la Asamblea fue la renovación de la presidencia de la Delegación. Bárbara Torres Otero fue reelegida como presidenta-delegada de Manos Unidas La Rioja para un nuevo periodo de tres años.
Los asistentes expresaron su agradecimiento por la dedicación y el trabajo realizado al frente de la Delegación, así como su apoyo para continuar impulsando la misión de Manos Unidas en el ámbito diocesano. La renovación de esta responsabilidad supone también una llamada a seguir promoviendo la participación del laicado en la vida de la Iglesia y en el servicio a los más vulnerables.
La labor de Manos Unidas en La Rioja se sostiene gracias a la implicación de personas que, desde la fe y la solidaridad, ofrecen tiempo, capacidades y compromiso para apoyar proyectos de desarrollo y sensibilizar sobre las causas estructurales de la pobreza.
Acompañamiento pastoral y corresponsabilidad laical
La reunión contó con la presencia de Mons. Santos Montoya Torres, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño y consiliario nacional de Manos Unidas, así como de D. Javier Martín, consiliario diocesano de Manos Unidas.
Su presencia puso de relieve la dimensión eclesial de la entidad y la importancia de la corresponsabilidad de los fieles laicos en la misión de la Iglesia. Manos Unidas no solo promueve proyectos de cooperación, sino que también ayuda a formar conciencias, abrir la mirada a la realidad de los pueblos empobrecidos y vivir la caridad como una expresión concreta del Evangelio.
En este sentido, la Asamblea fue un espacio de comunión y discernimiento, donde se reafirmó el deseo de seguir trabajando unidos por una sociedad más justa, fraterna y solidaria.





