22 de junio de 2025
Queridos diocesanos, a estas alturas del año, cuando ya se vislumbran los planes del verano, conviene hacer un repaso de lo vivido en el curso, que para las actividades eclesiales regulares viene siendo de septiembre a junio, coincidiendo con los períodos escolares, donde la actividad catequética, con todo lo que conlleva, tiene mucho que ver.
Es verdad que “la Iglesia no cierra”, y cuando terminan una serie de acciones empiezan o se mantienen otras. En cualquier caso, en la Diócesis hemos querido dedicar una jornada a revisar lo que se ha podido llevar a cabo a lo largo del curso en las distintas áreas que configuran nuestra propuesta pastoral de la mano del plan presentado allá por el mes de septiembre en el Monasterio de Valvanera.
Reunidos los Consejos de Pastoral y Presbiteral de forma conjunta el pasado sábado 14 de junio, pudimos constatar que la vida diocesana sigue su curso, y va produciendo sus frutos. A lo largo de este tiempo se ha ido configurando el nuevo organigrama diocesano, que, salvo los cambios de última hora, se encuentra en nuestra página web (www.iglesiaenlarioja.org). Además del funcionamiento de la curia, incluye las distintas realidades que tienen lugar en la Diócesis, lo que supone una actualización respecto del esquema anterior y una nueva concepción según el concepto de la sinodalidad en el que la Iglesia se ha embarcado en estos últimos años, un concepto y vivencia antiguos que se remarcan ahora de un modo nuevo. Se puede apreciar el deseo del trabajo conjunto según las distintas áreas de pastoral, que cuentan cada una de ellas con un coordinador, lo que permite un mayor consenso y seguimiento del plan diocesano de pastoral en cada sector.
Cuando les hemos pedido a las distintas realidades pastorales que mostraran las tareas realizadas en el curso, hemos podido percibir de forma conjunta la gran cantidad de acciones que se han lanzado en este tiempo, abarcando las distintas dimensiones que se quieren cultivar, destinadas a la sensibilización de cada uno de los campos, a las tareas formativas, convivencias, propuestas de retiro y oración, conciencia social, etc. Espero que pronto las podáis ver plasmadas en la web para comprender el volumen y variedad de lo realizado, sabiendo que no siempre queda reflejado todo. En cualquier caso, un agradecimiento profundo a tantas personas involucradas en la tarea evangelizadora encomendada a nuestra Iglesia particular.
Puede que, al repasar estas acciones, uno caiga en la cuenta de cómo ha sido su participación en ellas, la posibilidad de haber intervenido o de haber ayudado a su difusión. En el número anterior de Pueblo de Dios queríamos animar a conocer nuestros medios de comunicación para dar a conocer lo que hacemos y quiénes somos, y colaborar en esta responsabilidad que compartimos todos los bautizados.
Otro elemento que se ha materializado según los trabajos realizados en este año ha sigo la nueva distribución geográfica de los arciprestazgos, de modo que, de los nueve con los que hemos estado funcionando, se pase a cuatro, que resultan más adecuados en estos momentos, y que suponen cuatro grandes zonas de nuestro territorio: Rioja Alta, Rioja Media, Rioja Baja y Logroño. En este mes de junio tendrán lugar las correspondientes votaciones de los nuevos arciprestes, según esta nueva configuración.
Y por destacar en una línea una realidad eclesial que afecta a los más necesitados de nuestra región, animamos a consultar la memoria de Cáritas en su ejercicio último, que ha sido presentada recientemente ante los medios. Un compromiso que va de la mano de la celebración del Corpus Christi, en el que identificamos por la fe la presencia real de Cristo en las especies eucarísticas, y nos permite ver en los demás la presencia del Señor, con todas sus consecuencias. Contribuyamos con nuestro testimonio y generosidad a seguir incidiendo en la transformación de la sociedad según el amor de Dios.








