Diócesis de Calahorra y La Calzada Logroño

Celebrábamos ayer la Jornada por la Vida, en el contexto de la Solemnidad de la Encarnación del Señor, con el lema: “La vida, un don inviolable”. Hoy contemplamos con profundo dolor la situación de Noelia, esta joven de 25 años cuya historia refleja una acumulación de sufrimientos personales y carencias institucionales que interpelan a toda la sociedadSu situación no puede ser interpretada solo en clave de autonomía individual, sino que exige una mirada más hondacapaz de reconocer el peso del sufrimiento psicológico, la soledad y la desesperanza.

1. Queremos subrayar que la eutanasia y el suicidio asistido no son un acto médico, sino la ruptura deliberada del vínculo del cuidado, y constituyen una derrota social cuando se presentan como respuesta al sufrimiento humano. En este caso, no estamos ante una enfermedad terminal, sino ante heridas profundas que reclaman atención, tratamiento y esperanza.

2. La dignidad de la persona humana no depende de su estado de salud, ni de su percepción subjetiva de la vida, ni de su grado de autonomía. Es un valor intrínseco que exige ser reconocido, protegido y promovido en toda circunstancia. Por ello, la respuesta verdaderamente humana ante el sufrimiento no puede ser provocar la muerte, sino ofrecer cercanía, acompañamiento, cuidados adecuados y apoyo integral.

3. Deseamos manifestar nuestra cercanía a Noelia y a su familia, asegurándoles nuestra oración, afecto y compromiso con una cultura del cuidado que no abandona a nadie. Al mismo tiempo, hacemos un llamamiento a toda la sociedad para reforzar los recursos de atención psicológica, el acompañamiento humano y las redes de apoyo, especialmente para las personas más vulnerables.

Cuando la vida duele, la respuesta no puede ser acortar el camino, sino recorrerlo juntos. Solo así podremos construir una sociedad verdaderamente justa, donde nadie se sienta solo ni descartado.

Mons. D. José Mazuelos Pérez, obispo de Canarias,
Presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida

Mons. D. Ángel Pérez Pueyo, obispo de Barbastro-Monzón

Mons. D. Santos Montoya Torres, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

Mons. D. Antonio Prieto Lucena, obispo de Alcalá de Henares

Mons. D. Gerardo Melgar Viciosa, obispo emérito de Ciudad Real

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.