30 de octubre de 2022
El próximo seis de noviembre celebramos el día de la Iglesia Diocesana, lo que siempre es una ocasión para tomar conciencia de nuestra realidad eclesial local, con sus características concretas, en nuestro caso en La Rioja. Sabemos que no existe una iglesia de un lugar concreto, ni de un país concreto, sino la única Iglesia, la misma Iglesia, caminando en territorios particulares, en comunión con la Iglesia de Roma.
Todos los que formamos parte de esta comunidad particular damos gracias a Dios que hace posible la vida cristiana en nuestros territorios y nos dirigimos a él con confianza para que provea todo lo necesario para el anuncio constante de la Buena Noticia.
Y si el Señor, que no nos necesita, ha querido contar con nosotros, agradecemos también a todas las personas que colaboran en las diferentes tareas
pastorales, que hacen posible que muchos encuentren la ayuda que necesitan en cada momento, con la repercusión concreta en sus vidas que sólo Dios conoce.
Cuántas personas implicadas en el cuidado de los templos y de sus celebraciones, en la catequesis, la administración, propuestas formativas, cáritas, cofradías, etc., Cuánta generosidad repartida en el sostenimiento económico de personas e
instituciones, lugares y proyectos de todo orden que contribuyen al bien común. Cuánto agradecimiento a tantas personas que con su oración y ofrecimiento de sus vidas, sostienen y hacen posible, en lo oculto de su testimonio, la tarea evangelizadora. Todos ellos hacen visible el rostro de Dios en medio del mundo.
Si a veces podemos contabilizar muchas de las acciones que se hacen en la
Iglesia, cosas externas (obras, proyectos, voluntarios, etc.), no podemos llegar a
intuir la repercusión que tiene en el interior de cada uno el servicio realizado o recibido, el alivio, consuelo, alegría, esperanza, etc., que puede experimentar a través de lo vivido en la comunidad cristiana.
Sigamos trabajando por el anuncio del Evangelio, capaz de hacer nuevas todas las cosas. Feliz día de la iglesia diocesana, tu Iglesia particular, la que también haces posible con tu colaboración. Gracias.
Con estas palabras, que aparecerán en los folletos que se repartirán el Día de la Iglesia Diocesana, pretendía introducir el sentido de esta jornada en nuestra Diócesis.
La celebración de este Día es un buen momento para incidir en uno de los objetivos que señalábamos en el Plan de Pastoral de este año: “Establecer Equipos de Misión, de sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos y ministros laicos para el servicio de las celebraciones litúrgicas, sobre todo en las zonas rurales de la Diócesis”.
Por tanto, en coordinación con los párrocos de algunas áreas de La Rioja, como son, de momento, Ezcaray, Camero Nuevo y Valle del Ocón, estos Equipos de Misión llevarán la Palabra de Dios y la Eucaristía a los diversos pueblos de estas zonas.
Para visibilizar esta nueva encomienda pastoral, nos parecía adecuado elegir el Día de la Iglesia Diocesana para enviar a estos Equipos de Misión durante la Misa que tendrá lugar, Dm, en la Catedral Calahorra, el 6 de noviembre a las 18h. Estáis todos invitados.
Todavía con los ecos de la celebración del DOMUND en la que hemos agradecido, rezado y ayudado materialmente a nuestros misioneros en tierras lejanas, nos disponemos a poner en marcha esta tarea evangelizadora, tan habitual en tierras de misión, y que encomendamos al Señor para que dé el fruto que él espera.








