Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño

25 de junio de 2023

Terminábamos el texto de esta sección, del número anterior de Pueblo de Dios, animando a la participación en el Día de la Jornada Diocesana de Fin de Curso Pastoral que, según lo previsto, tuvo lugar el pasado sábado 17 de junio en el salón de actos del Seminario Mayor de Logroño. La intención era mostrar y valorar lo realizado a lo largo de este curso pastoral que marca el itinerario para el próximo.

En el vídeo resumen de estas actividades ( https://youtu.be/daGaokdJqv4) hemos podido recordar lo mucho vivido en estos meses, fruto del trabajo de las distintas delegaciones y secretariados, a lo que habría que sumar las diferentes propuestas que desde las parroquias, grupos, movimientos y otras entidades eclesiales han llevado a cabo a lo largo de este tiempo. Esto nos da una idea del volumen de trabajo que se produce constantemente en la vida de la Iglesia, que se fragua en la normalidad de la vida, en el silencio de lo cotidiano.

En este encuentro se presentaron varias líneas de acción que se han trabajado siguiendo el plan diocesano que presentamos en Valvanera al comienzo de curso. Según esto, podemos afirmar que, de los objetivos previstos, se han acometido bastantes de las acciones pastorales que nos marcamos, aunque otras deberán ser tratadas más adelante. 

Uno de estos objetivos fue el “Primer Anuncio del Evangelio” abordado desde distintos frentes. Uno de ellos, en sintonía con la propuesta de la Conferencia Episcopal, fue la realización de una triple consulta en la Diócesis sobre esta cuestión, lo que nos ha permitido valorar la importancia de la acogida, la formación y el testimonio, tanto personal como público, mediante la participación en el amplio abanico de ofertas, como voluntariados, convocatorias, etc. Otro aspecto trabajado ha sido la difusión de la carta Desiderio desideravi del Papa Francisco y su invitación al cuidado de la liturgia, lo que hemos procurado mediante explicaciones de la misa, publicadas en esta revista. El patrimonio artístico, como vehículo de evangelización, ha tenido también su reflejo importante, no sólo en esta revista, con los artículos dedicados a ello, también con las conferencias en iglesias, por ejemplo en colaboración con el Ayuntamiento de Logroño, y la buena noticia de la apertura al público del Monasterio de Cañas, gracias al concierto de la Diócesis con las monjas cistercienses, gestionado por el cabildo de la catedral de Sto. Domingo de la Calzada. La inversión económica en el mantenimiento y mejora de nuestro patrimonio ha sido grande, gracias entre otros a los trabajos del Taller Diocesano, y otras entidades, con la inestimable colaboración de los gobiernos locales, regionales y nacional, y la ayuda de fondos europeos.

Otra de las líneas de trabajo del curso ha sido la reflexión sobre la catequesis de iniciación cristiana que deberíamos ofrecer. Tras la consulta realizada, se ve la necesidad de aunar criterios, de aprovechar los recursos catequéticos ya existentes, implicación y atención de los padres, centralidad de la Eucaristía dominical, continuidad del proceso catequético, etc. El próximo curso lo seguiremos aquilatando. 

En el tercer objetivo, “Potenciar los Ministerios laicales”, hemos visto concretada la iniciativa de los Equipos de misión, cuyo balance ha resultado muy positivo. En cuanto a otras acciones, además de la formación ofrecida en el ámbito administrativo y en los otros ya mencionados, tuvo lugar la presentación de los cursos que se ofrecerán el próximo año: “Curso Básico de Formación Cristiana” e “Historia y Patrimonio Cristiano de La Rioja”. En breve estará disponible toda la información relativa a los mismos.

Otro de los aspectos a cuidar es el canto en las celebraciones litúrgicas, que cuenta ya con una comisión que presentó posibles acciones a seguir el próximo curso.

Y como recordamos la afirmación del Señor: “sin mí no podéis hacer nada”, se presentó también la propuesta de “Orar con la Palabra de Dios”, es decir, grupos de oración en nuestras comunidades cristianas para compartir sencillamente el alimento de la Palabra.

En cuanto al tercer objetivo del curso, “Renovar las estructuras diocesanas y parroquiales”, aunque se ha dado algún paso, no ha sido suficientemente abordado.

Damos gracias a Dios por todo lo bueno que ha sucedido en nuestra Diócesis, con la colaboración y la generosidad de muchas personas, a las que agradecemos su testimonio. Dios se lo pague. Por mi parte, os convoco a participar en el encuentro de principio de curso en el Monasterio de Valvanera, el 9 de septiembre, donde presentaremos a los pies de la Virgen, de un modo más orgánico, todo lo expuesto en estas líneas para que se siga difundiendo la alegría del Evangelio. Feliz verano.