La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño impulsa la campaña solidaria «Los niños de Primera Comunión comparten sus bienes», destinando las Huchas Misioneras de este bienio a la asociación «A MI REY»
Cada año, los niños riojanos se preparan con ilusión para recibir por primera vez a Jesús en la Eucaristía. En este clima de profunda devoción, algo entrañable vuelve a suceder en nuestra Iglesia en La Rioja: la generosidad se abre paso y une corazones que nunca se han visto. Impulsado por el Secretariado de Catequesis y la Delegación de Misiones de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, el proyecto «Pequeñas manos que transforman vidas» invita a nuestros feligreses más jóvenes a descubrir que la fe se hace vida cuando se transforma en gestos concretos de servicio y cariño, incluso a miles de kilómetros de distancia.
Un legado ininterrumpido de caridad diocesana desde 2007
Bajo el lema «Los niños de Primera Comunión comparten sus bienes», esta iniciativa diocesana lleva desde el año 2007 enseñando a los más pequeños a mirar más allá de sí mismos. Históricamente, la solidaridad de las familias riojanas ha dado frutos extraordinarios: se han hecho realidad 9 grandes proyectos en África, logrando construir escuelas, sostener orfanatos y ofrecer un futuro esperanzador a niños de la calle.
Anualmente, esta red de gracia suma a unas 40 parroquias de toda la geografía riojana, desde la Rioja Alta hasta la Baja, logrando recaudar, gracias a la generosidad inagotable de nuestra tierra, una media de 30.000 euros por proyecto. Es el milagro de los panes y los peces multiplicado en el siglo XXI por las manos inocentes de nuestros pequeños comulgantes.
Destino Guatemala (2024-2026): La labor heroica de Mariángeles Molina
La Iglesia destina la ayuda de este programa en ciclos de dos cursos pastorales. Para la presente edición (2024-2025 y 2025-2026), el abrazo solidario de La Rioja cruza el océano para llegar a San Sebastián (Guatemala). Allí nos espera el testimonio vivo de la misionera riojana Mariángeles Molina Marzo, natural de Calahorra y laica consagrada de la Sociedad del Divino Salvador, quien lleva 18 años acompañando a las comunidades más vulnerables de la región.
Movida por el deseo evangélico de dar respuesta al sufrimiento de innumerables familias que conviven con la discapacidad de sus hijos en un entorno de extrema pobreza, Mariángeles fundó la asociación «A MI REY». Lo que comenzó como un pequeño refugio atendiendo a solo 6 niños, hoy, dos años después, se ha convertido en un auténtico faro de luz y en un espacio seguro donde más de 30 pequeños reciben atención diaria.
Gestores de esperanza a través de la «Hucha Misionera»
En plena sintonía con el magisterio de nuestro Papa León XIV, quien nos recuerda constantemente que la caridad es el lenguaje universal que todos comprenden y el rostro más auténtico de una Iglesia en salida, los niños riojanos se convertirán el día de su Primera Comunión en verdaderos «gestores de esperanza». Al entregar su emblemática Hucha Misionera con sus aportaciones, estarán financiando directamente:
- Consultas médicas especializadas: Para niños con capacidades diferentes que, de otro modo, no tendrían acceso a diagnósticos ni tratamientos.
- Terapias integrales: Sesiones de atención física, ocupacional y educativa fundamentales para el desarrollo cognitivo y motriz de los pequeños guatemaltecos.
- Acompañamiento humano: Apoyo psicológico, espiritual y asesoramiento integral a familias de escasos recursos y acceso limitado a la salud.
Unirse a esta iniciativa desde nuestras parroquias es la mejor catequesis que podemos ofrecer: enseñar a nuestros hijos que comulgar con Cristo es también comulgar con el hermano que sufre. Invitamos a todas las comunidades parroquiales de La Rioja a seguir apoyando este puente de amor entre nuestra Diócesis y Guatemala.








