La Delegación de Apostolado Seglar abre su plazo de inscripción para la jornada de oración del próximo 25 de abril, un encuentro vital para renovar la esperanza y la sinodalidad de los fieles riojanos.
En el corazón vibrante del tiempo de Pascua, cuando la alegría de la tumba vacía renueva nuestra esperanza cristiana, ya están formalmente abiertas las inscripciones para el esperado Retiro Pascual 2026. Bajo el sugerente y profundo lema «Testigos de la Resurrección. La fuerza de una presencia», este encuentro espiritual tendrá lugar el próximo sábado 25 de abril en las Oficinas Diocesanas de Logroño. Se trata de una cita ineludible para todo el laicado riojano, diseñada para detener el acelerado ritmo cotidiano y acoger el misterio del Cristo Resucitado que nos impulsa a ser luz en medio de la sociedad.
Un nuevo paso adelante: La fuerza de nuestra presencia pública
Durante estas semanas, resuena un sonido particular que acompaña la celebración de la Pascua en los distintos rincones de La Rioja. Tras los intensos días de Semana Santa, el sentir espiritual tomará nuevamente las calles, donde lo sagrado se mezcla con lo cultural, convirtiéndose en un momento de oración, encuentro y profunda renovación de nuestra esperanza mientras hacemos ese recorrido novedoso con Jesús, desde la mesa compartida hacia la tumba vacía, pasando por la cruz.
Como verdaderos discípulos en pleno siglo XXI, también se nos invita a dar un nuevo paso adelante en profundidad y hondura de fe. Resuenan hoy con especial fuerza las palabras del Evangelio que nos alientan: «No tengáis miedo. Id a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea, y que allí me verán» (Mt 28, 10).
Es por ello que, un año más, somos convocados a este gran Retiro Pascual, pensado especialmente para el laicado riojano. La invitación se extiende con los brazos abiertos a creyentes de parroquias, miembros de movimientos y asociaciones laicales, familias, catequistas, educadores, agentes de pastoral de distintos ámbitos, coros y grupos de vida. El objetivo central es claro: acoger juntos la gracia que Dios Vivo quiere ofrecernos como comunidad de bautizados.
El programa del retiro: Un itinerario de paz guiado por Jonás Fernández Mangado
Para esta edición de 2026, la jornada contará con el valioso acompañamiento de Jonás Fernández Mangado, quien guiará las reflexiones que vertebrarán la mañana. El retiro ha sido estructurado para facilitar el equilibrio perfecto entre la escucha de la Palabra, el silencio adorador y la fraternidad compartida, desarrollándose íntegramente en las Oficinas Diocesanas (c/ Obispo Fidel García, 1, Logroño).
El horario previsto para la jornada es el siguiente:
- 10:00h – Acogida: Un momento de recepción fraterna y alegría compartida.
- 10:15h – 1ª reflexión: Introducción al misterio pascual y a nuestra llamada evangelizadora.
- 10:45h – Oración personal: Tiempo de silencio e intimidad con el Señor en la capilla.
- 11:45h – Descanso: Un espacio para el diálogo distendido.
- 12:00h – 2ª reflexión: Profundización en la misión del laico en el mundo de hoy.
- 12:30h – Oración personal: Espacio para interiorizar la segunda plática.
- 13:15h – Compartir comunitario: Puesta en común de los frutos espirituales recogidos durante la mañana.
- 13:30h – Despedida: Cierre de la jornada y envío misionero.
Iglesia en salida: Caminar juntos en sinodalidad
Somos llamados a llevar adelante la misión en la Iglesia y en el mundo, a caminar juntos en verdadera sinodalidad. Esta misión, como nos recuerda la convocatoria del Apostolado Seglar, se realiza no por propia iniciativa ni por capacidades humanas, sino como una respuesta humilde y generosa a Dios y en comunión con la Iglesia. Se nos llama a ser «sal que da sabor a la vida» y «luz que alumbra y lleva a Dios», siempre acompañados por el Espíritu Santo que nos precede en toda obra buena.
En profunda sintonía con el magisterio de nuestro Santo Padre, el Papa León XIV, quien nos insta continuamente a vivir una fe encarnada y transformadora, recordamos que la fuerza de nuestra presencia pública como discípulos misioneros se nutre, inexcusablemente, de ese encuentro personal con Jesús. Somos llamados a conocerle más, a aprender de Él, a seguirle y a vivir unidos con Cristo y con toda la Iglesia para evangelizar el mundo contemporáneo.
El Señor nos envía y el mundo nos espera. Ante esta realidad, surge una pregunta interpeladora para todos los fieles riojanos: ¿Somos verdaderamente conscientes de que hemos de servir como una Iglesia en salida, con gratitud y generosidad, acompañando a las personas de este mundo y seguir construyendo juntos el camino presente desde nuestra corresponsabilidad bautismal?. La respuesta a esta llamada de dar «un nuevo paso adelante» comienza con un rotundo «¡Siempre adelante!», renovando nuestras fuerzas en encuentros como este.








