Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño

8 de junio de 2025

Uno de los ejercicios que acompañan nuestra actividad de cada día es el hecho de la información. A través de los diversos canales de los que se disponga recibimos constantemente cosas que pasan y que filtramos según nuestro grado de afectación.

La Iglesia es noticia, siempre es noticia, más allá de lo que acontezca en ella, porque su razón de ser es el anuncio de una Buena Noticia y vive para propagarla; del acierto en su difusión depende en gran parte la transformación de la vida de la gente según la alegría del Evangelio.

El primer domingo de este mes de junio hemos celebrado la Solemnidad de la Ascensión, festividad en la que recordamos el episodio de la vuelta de Jesús al Padre, tras haber dado muestras de su resurrección a sus discípulos y a centenares de testigos, disponiéndolos a anunciar lo que han visto y oído. Vinculada a esta escena, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, centrada esta edición en la línea del Año Jubilar en el que nos encontramos, en la esperanza, que nunca pasará de moda (Cf. https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20250124-messaggio-comunicazioni-sociali.html).  

Se pide a los comunicadores que sean transmisores de esa esperanza, virtud de la que estamos tan necesitados, la que es capaz de cambiar la vida, sin caer en la trampa avivada por diversos sectores que se olvidan de la verdad, que se empeñan en la polarización, la manipulación, el miedo y la confrontación, asistiendo a un clima creciente de violencia y odio, muchas veces desde el anonimato de las redes.

Pensemos en el modo en el que nos comunicamos, en el uso de nuestro WhatsApp, o de las redes en las que nos encontramos, en el tono que empleamos al valorar un servicio en algún establecimiento o institución, al opinar sobre alguien, etc. Los cristianos también somos responsables del ambiente en el que participamos, no somos sujetos pasivos, con una idea equivocada de nuestra participación en la vida pública, ni personas que emplean cualquier método para hacer valer su criterio; pretendemos aportar una mentalidad que cuida de las personas, su entorno, y todo lo que hace crecer integralmente a la persona y, por tanto, a la sociedad.   

Para facilitar esta tarea de la información en nuestro ámbito, la Diócesis cuenta con una serie de medios que hemos de conocer y difundir para saber lo que de primera mano queremos comunicar; para que en caso de querer informarse sobre un tema, se tenga la versión de los responsables de la nuestra Iglesia particular, y así se puedan contrastar otras fuentes que actúan según sus propios intereses, criterios o ritmos, que ciertamente en muchos casos no coinciden con los nuestros. 

Yo animaría una vez más, como hemos hecho en otras ocasiones, a acudir a nuestros medios, como son esta revista de Pueblo de Dios, los programas de radio (El Espejo de la Iglesia en La Rioja), la página web (www.iglesiaenlarioja.org), nuestro canal de noticias, o el grupo de WhatsApp diocesano, donde pueden recibir de forma sencilla y actualizada las noticias que tienen lugar en nuestra Diócesis. No dejen de ponerse en contacto con nosotros con cualquier inquietud que les surja (comunicacion@iglesiaenlarioja.org) y nuestro agradecimiento a los ya lo hacen. Que el Espíritu Santo prometido y que aguardamos siempre con esperanza nos siga impulsando hacia la Verdad plena.