Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño

VINCULADOS

16 de noviembre de 2025

El domingo 9 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana, en la que recordamos nuestra identidad eclesial en una zona concreta que coincide con los límites de nuestra Comunidad Autónoma de La Rioja. Además de la pertenencia concreta a nuestra parroquia, grupo, movimiento o realidad eclesial, necesitamos saber, a otro nivel, la situación de nuestra diócesis, insertada en la realidad nacional y a su vez en la Iglesia Universal, en sintonía con la diócesis de Roma, que vela por todas las Iglesias.   

 Reproducimos a continuación el texto elaborado para esta ocasión, y que ha servido de introducción para los folletos explicativos de la realidad diocesana correspondiente al año 20024.

Uno de los signos de nuestros tiempos, recogido en el documento El Dios fiel mantiene su alianza, de la Conferencia Episcopal Española, es considerar al ser humano desligado de toda relación que lo humanice; “la persona, [queda] reducida a individuo autosuficiente e independiente” (n.32).  Esta visión choca con la antropología cristiana que entiende la persona como una creación a imagen y semejanza de Dios, y, por tanto, abierta a la relación trascendente que da sentido a todo, y a otros vínculos que la hacen crecer en sus distintas posibilidades.

La familia, los amigos, la comunidad cristiana, etc., ponen de manifiesto la condición social del ser humano y el conjunto de vínculos que le dan seguridad, le hacen saber quién es y hacia dónde se dirige.

Uno de estos vínculos por descubrir o por fortalecer es la relación con la Iglesia Diocesana, esa porción particular de la única Iglesia universal que camina en un lugar concreto. Ahondar en nuestro conocimiento de Iglesia es una responsabilidad personal e institucional; de ahí esta jornada de la Iglesia particular que, año tras año, da cuenta de lo que hace, lo que necesita y lo que ofrece.

Este año coincide con la Dedicación de la Basílica de Letrán, festividad establecida por el Papa Francisco para conmemorar a los santos, beatos, venerables y siervos de Dios en las Iglesias particulares. Quien haya pasado por la geografía riojana reconocerá a cada uno de estos personajes imitadores de Dios, que forman parte de nuestra mejor tradición, tanto la fraguada en estas tierras, como las de otros lugares que han encontrado aquí su eco en la devoción de la gente.

No se trata de meras piezas de museo, a pesar de su valor artístico, sino que buscan afectar al que las contempla, al posible testigo de cada generación que las visita, haciéndole partícipe del mismo mensaje, que el seguimiento de Jesús es siempre posible, que la santidad no está reducida a un grupo de privilegiados, sino que es lo propio de la condición humana según la intención de Dios. Es lo que entendemos por vocación, de la que todos participamos para el bien común.

Las obras pastorales que hacemos en la Diócesis, con la colaboración personal y material de tantas personas, hablan de esa concreción del amor de Dios que nos vincula a todos. Este folleto no es sino un repaso somero de lo que se hace con los recursos con los que contamos, que no tienen otra razón de ser sino la de dar a conocer el mensaje del Evangelio, capaz de transformar nuestra vida sin excepción. Gracias por la colaboración de todos que mejora la sociedad que compartimos.